(SIN)SENTIDO DE UNA NOCHE DE VERANO

Los primeros días de septiembre tienen una luz diferente, como los últimos de marzo. ¿Sensación subjetiva? Es muy probable. En estos primeros días de un año nuevo (sí, soy de esa clase de personas para las que los años empiezan con el curso académico), pienso en el verano, pero sin crisis existencial de por medio. No, no voy a llorar (algún sabio compositor añadiría: «que la vida es un carnaval»). Pensar en el verano es pensar en las noches, al menos para mí. Noches y madrugadas de literatura sin libros. ¿De literatura sin qué? Siempre acabo teniendo que explicarme para volver de nuevo a este punto, así que recordadlo mientras lo hago: noches y madrugadas de literatura sin libros.
Continúa leyendo “(SIN)SENTIDO DE UNA NOCHE DE VERANO”