Los bichos que se van

Hace mucho que no veo una luciérnaga. Las pillaba escondidas en algún matorral con su trasero verde encendido. Eran tímidas, pues cuando me asomaba entre la maleza al poco su luz se hacía tenue hasta desaparecer. Ya no hay luciérnagas, ni escarabajos negros. Recuerdo que me gustaba cogerlos para hacerles correr carreras de obstáculos, pequeños montículos de arena, hoyos, piedras que rodear… todo un pasatiempo. … Continúa leyendo Los bichos que se van