Escríbeme a la tierra

Aquella tarde, después del amor, fuimos a escondidas a la tumba de Miguel Hernández, en la entrada del cementerio de Alicante, con dos rosas blancas de madera que quedaban en mi casa. Era la primera vez que llegaba ante la tumba del poeta y me llamó poderosamente la vitalidad del buzón marcado con el verso que da título a la entrada. Escríbeme a la tierra. … Continúa leyendo Escríbeme a la tierra