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#TrenMacondo LeTRAS

Los lectores de la ira

Flaubert decía que la literatura era el único medio de soportar la existencia humana, sin embargo, en algunas ocasiones, los profesores consiguen (conseguimos en realidad) hacer la existencia de nuestros alumnos más insufrible.

«Odio leer», «eso no va conmigo», «me aburro rápido», «no me interesan los clásicos» o «pierdo el tiempo» son algunas de las excusas interiorizadas que más se escuchan en el aula.

CREAdores Letras para el café

En la parada del autobús

¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que vuestra imaginación va más rápida que vosotros? ¿De que sois protagonistas de historias que nunca han sucedido ni sucederán? ¿Habéis dedicado horas a darle vueltas a una ensoñación para luego despediros de ella? Si es así, también sabréis lo duro que es aterrizar y volver a entrar en vuestras zapatillas mojadas por la lluvia, aspirar el aroma a tabaco del caballero que espera el autobús junto a vosotros y sufrir la novena sinfonía del tráfico de las cinco…

#EnClavedeSol ConMúsica

Compañeros de viaje

Podría hablar de muchos compañeros, de muchos caminantes, de cosas y personas que van y vienen. A veces, me despierto con esa extraña sensación de fugacidad. Parece que todas las cosas nos llegan con una fecha de caducidad. Sin embargo, este sentimiento desaparece cuando hablamos de música y, en mi caso, del oboe. Nunca he sentido tanta paz como cuando lo escucho o cuando soy yo misma quien intenta interpretar las distintas melodías…

No es solo #Moscú TranseÚntes

Sin olvidar a #SanPetersburgo

“¡Que ciudad! ¡Qué río! ¡Una ciudad única! Es necesario abandonar a San Petersburgo, abandonarlo por cierto tiempo, hay que visitar capitales antiguas: el viejo Paris, el ahumado Londres, para sentir la valía de San Petersburgo […] ¡Qué belleza de edificios, qué gusto y, en total, qué diversidad obtenida por la mezcla del agua con las edificaciones!”

TranseÚntes VidasCruzadas

Soledad

Todo en él creaba misterio, quería saber quién era, cuál era su historia y cuál era su destino. Ese halo de misterio empezaba en su gabardina. Larga, muy larga, hasta casi los tobillos. De un color negro intenso, color que hacía conjunto con la expresión de tristeza de su cara. Y coronando, un perfecto sombrero…