El vino de los olivos y el aceite de las parras

Todos los invitados miraban a los novios, pero yo solo la miraba a ella. Hacía por lo menos siete u ocho años que no nos veíamos y de repente ahí estaba: puesta de traje de noche en la boda de mi mejor amigo (ese amigo común) sentada en la misma mesa redonda, enfrente, cruzando las miradas. Sonreía constantemente, se lo pasaba bien y yo de … Continúa leyendo El vino de los olivos y el aceite de las parras

Zumo de naranja para regar los geranios

A y B acaban de hacer el amor intensamente durante varias horas. En la alcoba quedan los besos, los mordiscos, las caricias, las bofetadas, las embestidas, la saliva. Deciden tomar el desayuno en la terraza aprovechando el sol matutino que ya calienta los geranios rojos. B sirve zumo de naranja llenando los vasos hasta arriba. A enciende un cigarrillo y aspira una bocanada profunda, lenta, … Continúa leyendo Zumo de naranja para regar los geranios

Estando fuera

Ya me pasó una vez y no le di importancia. Fue en la gala de fin de curso de danza. Todos en la compañía estábamos muy nerviosos tras el telón, algunos nos pellizcábamos entre nosotros, otros se apretaban las manos, los dientes, las uñas, otros caminaban en círculos pisándose los pies… Llegó nuestro turno. Luces, humo, música. No recuerdo nada más. La actuación ha quedado … Continúa leyendo Estando fuera

Levedad

La luz blanca cegadora del hongo estalló. No sé qué ha sido de los niños y niñas. Los patios de colegio están arrasados, vacíos, ya nunca más harán hojitas marrones para el otoño ni copos de nieve para la navidad, la-te-es-u-na-se-ño-ri-ta-con-som-bre-ro… El monte está pelado de árboles, la roca madre grita desnuda, avergonzada, como la fechoría de un callejón. ¡Ah! Los niños y niñas… cómo … Continúa leyendo Levedad

Quién sabe si la noche…

Dime, ¿para ti qué es el amor? Una trampa para pájaros. ¿De verdad? Sí. Pues para mí es eso que dicen los poetas. A esos les gusta mucho mentir. Bueno quizá, pero hay una cosa en la que sí tienen razón. ¿En qué? En que no lo puedes vivir en soledad. Adrift, 1982. Tempera en tablero (70×70 cm).  Andrew Wyeth (1917-2009). Colección privada.  Continúa leyendo Quién sabe si la noche…

Pájaros de tinta

Tenía una mota de tinta en la mejilla, pequeña, graciosa como el lunar pintado de una flamenca. Sonreí y pasé el dedo pulgar por aquel puntito queriendo inútilmente eliminarlo. Entonces, también sonrió y de su cabeza salió una bandada de pájaros negros, enormes, que luchaban por desenredarse de los cabellos. Alzaron el vuelo muy alto con ajetreo de plumas que cortaban el aire hasta convertirse … Continúa leyendo Pájaros de tinta