Cibersia

Los habitantes de Cibersia son un misterio. Nadie los ha visto. Se piensa que, por fuerza, debe de tenerlos. Alguien debe ocupar esos rascacielos de azoteas con bonsáis y piscinas cristalinas, alguien debe de servir los cócteles en las barras de los hoteles de lujo, alguien tendrá que sacar brillo a la cubertería de plata, cambiar las sábanas, desatascar los inodoros. Cibersia es un enigma … Continúa leyendo Cibersia

Las Ménades

Era un grupo de dulces y tiernas muchachas que cada sábado por la noche se pintaban con purpurina los ojos y los labios. De ellas se decía que bailaban hasta el amanecer embriagadas por Dionisio, que se entregaban ferozmente a los placeres de la carne. Luego, cuando el éxtasis terminaba a la luz del día, se encontraban mutiladas, devoradas, intoxicadas. Decían que las dulces muchachas … Continúa leyendo Las Ménades

Los hongos del cobertizo

Dentro está oscuro y crece el musgo. No es un musgo al uso, sino una capa aterciopelada que se arremolina ascendente por los tablones de los rincones del suelo y las paredes: moho. La negrura del interior es opaca. Las ventanas están tapiadas con más tablones podridos. Allí dentro reina un fuerte olor a perro mojado. No se ve nada, pero se escuchan respiraciones acompasadas, … Continúa leyendo Los hongos del cobertizo

Se tuvieron animales

Mi mamá me dijo: «Esa falda es muy corta, atraerás a los cocodrilos». No escuché la advertencia, ¿acaso no era un cocodrilo yo también? De todos modos, a mí no me pareció un cocodrilo, tenía los dientes pequeños cuando sonreía. Me dijo: «Así está más rico». Yo le creí, porque era verdad, así estaba mucho más rico. Después, manché mis braguitas de azul y mi … Continúa leyendo Se tuvieron animales

Por fuera de la línea

Tres o cuatro gatos han sido encerrados en el patio, exiliados del hogar. El patio tiene un alto laurel de tronco gordo y ramas abundantes y tiesas que apuntan al cielo saltando muy por encima de la tapia de ladrillo rojo descascarillado. La tapia, aunque superada por el laurel, es alta, infinita, los gatos no la pueden trepar. Tampoco pueden subir por el laurel porque … Continúa leyendo Por fuera de la línea