Se tuvieron animales

Mi mamá me dijo: «Esa falda es muy corta, atraerás a los cocodrilos». No escuché la advertencia, ¿acaso no era un cocodrilo yo también? De todos modos, a mí no me pareció un cocodrilo, tenía los dientes pequeños cuando sonreía. Me dijo: «Así está más rico». Yo le creí, porque era verdad, así estaba mucho más rico. Después, manché mis braguitas de azul y mi … Continúa leyendo Se tuvieron animales

Por fuera de la línea

Tres o cuatro gatos han sido encerrados en el patio, exiliados del hogar. El patio tiene un alto laurel de tronco gordo y ramas abundantes y tiesas que apuntan al cielo saltando muy por encima de la tapia de ladrillo rojo descascarillado. La tapia, aunque superada por el laurel, es alta, infinita, los gatos no la pueden trepar. Tampoco pueden subir por el laurel porque … Continúa leyendo Por fuera de la línea

De aquellos paseos…

Era pescador y siempre olía a sardinas. Tenía las uñas rotas de tanto lijar los costados de la barca. Sus manos callosas y agrietadas manejaban sogas gordísimas y deshilachadas. Aquel pescador tenía la piel tostada y unos fuertes músculos de trabajo duro. Un día me invitó a subir a su barca, paseaba distraída por el puerto y me silbó descarado. Era un domingo caliente de … Continúa leyendo De aquellos paseos…

Asedio de realidad

Era la noche propicia a cualquier conjuro. La atmósfera cálida, el sonido hinchado de los grillos, las estrellas lejanas brillando vanidosas sobre el profundo océano del cielo… El balcón estaba adornado de glicinas, buganvillas, jazmines, galanes, tiestos de geranios rosas, rojos y otros tonos mezclados por la meticulosa obra de los insectos libadores. El aroma era tan intenso que las bocanadas podían masticarse, tragarse, se … Continúa leyendo Asedio de realidad